Arquitectura Civil

Pasado y futuro convergen en Lalín. Puentes medievales de piedra como “Ponte Taboada” o “Ponte dos Cabalos” conviven con la acristalada arquitectura de vanguardia del Castro Tecnológico. En la vanguardia científica estuvo también el que fue el primer observatorio astronómico de Galicia, construido por Don Ramón Mª Aller en 1924, y en el que, a día de hoy, después de su acondicionamiento, se llevan a cabo visitas y actividades de observación del firmamento. Como ejemplo de arquitectura industrial, pervive el edificio de la fábrica de papel de Rodís, fundada alrededor del año 1850, hoy vivienda familiar.


Los pazos, las construcciones más características de la nobleza fidalga de Galicia,   cuentan en el municipio con más de treinta ejemplares. Algunos, privados de sus moradores, resisten a duras penas el paso del tiempo, manteniendo su dignidad, mirando con esperanza al Pazo de Liñares que renacido como una ave fénix, se muestra a los visitantes en todo su esplendor. Otros conservan su función de vivienda, o se convirtieron en establecimientos rurales que acogen a sus privilegiados huéspedes.


Si se quiere disfrutar de la arquitectura popular, basta con dar un paseo por el rural para admirar construcciones funcionales como molinos de agua, hórreos, lavaderos, o los balados de piedra que son el alma de nuestra paisaje.

Puente Taboada

Este puente de piedra pertenecía al camino real que unía las ciudades de Santiago y Ourense. Sustituyó con seguridad a puentes anteriores construidos en el mismo punto, probablemente de madera, de la que tomaría el nombre (Pons Tabulata, ponte de táboas, ponte taboada). Cuenta con un solo arco de medio punto, que alcanza una altura de unos nueve metros sobre el nivel del agua. Está construido aprovechando dos penas que estrechan el curso del río Deza. Además del puente, se conserva parte de la calzada de acceso a la misma.

Construido en la era 950, que corresponde al año 912, como puede verse en la inscripción realizada en la cara plana de una gran pena próxima. El contenido de dicha inscripción, parcialmente perdido, fue recuperado por los investigadores lalinenses Francisco Rubiá y César Gómez gracias a un calco hecho en 1890 por D. Carlos Taboada Rada, señor del Pazo de Liñares situado muy cerca. En él puede leerse: “LaVORABERVNT isTA PONTE In ERA DCCCCL eT FVIT PERFECTA pRIDIE KL DS APIES” (Labraron este puente en la era 950 y fue acabado el 31 de marzo)

Además de su valor histórico y arquitectónico, este puente está situado en un hermoso entorno donde se respira paz y se tiene la sensación de que el tiempo quedó detenido en siglos pasados.

Actualmente sirve de paso para los peregrinos que recorren la Vía de la Plata o el Camino de Invierno, ambos con un mismo trazado después del albergue de A Laxe, en la parroquia de Bendoiro.

Imagen Puente Taboada